Limpieza de primavera: desintoxicación y regeneración.

Con la llegada de la primavera, el sol está cada vez más presente, la naturaleza está reviviendo, y esto automáticamente afecta nuestro estado físico y espiritual. Este es el momento en el que muchas personas tienen como objetivo comenzar una dieta desintoxicante e incluso deshacerse del peso ganado durante el invierno. El momento está muy bien elegido, pero la desintoxicación debe hacerse de manera suave y relajada, eliminando residuos y toxinas acumuladas en el cuerpo y agregando alimentos, suplementos y rituales que nos ayuden a ser más saludables, más enérgicos y lograr el bienestar.

El exceso de peso y las toxinas formadas durante el invierno tienen varias causas: dieta poco saludable, digestión inadecuada, falta de ejercicio, deshidratación, procesos metabólicos normales que promueven la acumulación de grasa en la estación fría y contaminación ambiental.

En la Medicina Tradicional China, ciertos órganos están asociados con cada estación. Según esta filosofía, la primavera corresponde al hígado y la vesícula biliar. Al adoptar un régimen de desintoxicación suave, potenciaremos los procesos normales de desintoxicación que lleva a cabo el hígado, eliminando toxinas y ayudando al organismo a deshacerse de los kilos de más y ganar energía, vitalidad y un sistema inmunológico de alto rendimiento. Además, la dieta depurativa ayudará a mejorar la digestión, reducirá la inflamación y equilibrará el azúcar en sangre.

Dieta depurativa

En primer lugar, debes eliminar o reducir de la dieta, al menos durante 2-3 semanas, los alimentos pesados ​​como carnes rojas, lácteos pasteurizados, frituras y evitar combinaciones inadecuadas entre alimentos. Favorecer las proteínas vegetales aportadas por los cereales (frijoles, guisantes, garbanzos, lentejas), frutos secos (avellanas, nueces, almendras, anacardos, pistachos), semillas (calabaza, girasol, lino, cáñamo, chía) y cereales integrales (trigo sarraceno, avena, arroz, trigo integral, bulgur, centeno, cebada, maíz).

Dieta de enriquecimiento

Agregue tantos alimentos nutritivos, desintoxicantes y alcalinizantes a su dieta. Consuma tantas verduras crudas y jugos verdes como sea posible. Además del enriquecimiento nutricional, agregue rituales para apoyar y fortalecer la relación mente-cuerpo, como la meditación y los paseos por la naturaleza.

Pasos para el enriquecimiento nutricional y la estimulación de la eliminación de toxinas.

Comer alimentos frescos, si es posible, orgánico, centrándose en vegetales verdes que pueda comer crudos, en jugos / batidos, al vapor o salteados.

Insistir alimentos con efecto alcalinizante, que combate la acidificación del organismo en invierno y estimula la oxigenación: verduras crucíferas (repollo, coliflor, brócoli), espinacas, perejil, pepinos, brotes y brotes, aguacate, apio, ensalada, cebolla, ajo, jengibre, remolacha, limón.

Consume suficiente agua, infusiones y sopas.

Agregar alimentos ricos en fibra, para estimular el proceso de evacuación digestiva e, implícitamente, la eliminación de toxinas – salvado de psyllium, semillas de lino o chía, salvado de arroz.

Elimina los alimentos que provocan inflamación. y tienen un efecto oxidante, como alcohol, azúcares, alimentos procesados, bebidas con cafeína y aceites fritos.

Agregue alimentos y suplementos que estimulen la desintoxicación. y combate el estrés oxidativo, como setas medicinales, silimarina, cilantro, ajo, espárragos, granadas, canela y probióticos (suplementos o encurtidos sin vinagre).

Efectos

Siguiendo esta dieta de desintoxicación suave, no solo obtendrás una eliminación de toxinas del cuerpo, sino que también notarás una mejora en el pensamiento y el estado emocional, aumento de energía y resistencia. Para maximizar estos efectos, asigne tiempo diario para la meditación, la introspección, el ejercicio ligero, caminar en la naturaleza y relajarse.

Al adoptar este modo de transición a la estación cálida, el cuerpo se adaptará más fácilmente a los cambios de la naturaleza, armonizando con la explosión de regeneración y energía propia de la primavera.