Leche: un alimento controvertido

En el espacio público ha estado circulando información contradictoria sobre el consumo de lácteos y sus efectos en la salud humana, especialmente en los últimos años. En la televisión a menudo escuchamos que la leche es buena porque tiene calcio, mientras que cada vez más medios de comunicación revelan los efectos negativos del consumo de leche en la salud. Esta información contradictoria crea un estado de confusión entre los consumidores.

El consumo de leche en la evolución humana

La civilización humana ha evolucionado durante un período de millones de años, y en los últimos más de 2 millones de años, la nutrición humana ha sido un cazador-recolector, es decir, consumiendo carne, pescado, frutas, nueces, semillas, verduras. El cultivo de cereales comenzó hace 100.000 años, y hace 10.000 años la gente domesticaba el ganado y comenzaba a consumir leche.

En esta situación es normal preguntarnos, a una escala completa de la evolución humana, ¿qué son 10.000 años? ¿Son suficientes para su elaboración y adaptación al consumo de leche? Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que, aunque en un principio todas las personas tenían intolerancia a la lactosa, es decir, producían lactasa (la enzima que digiere la leche) solo en los primeros años de vida (cuando comían leche de su madre). ), las poblaciones que han evolucionado a partir de criadores de animales que aparecieron hace 10 mil años han adquirido una mejor tolerancia a la lactosa.

La situación también se encuentra en el caso de la digestión del almidón: hay poblaciones que tienen enzimas salivales específicas para la descomposición del almidón, mientras que otras no las tienen. En este contexto, parece muy lógico decir que no solo es válido el dicho «eres lo que comes», sino también que «eres lo que comían tus antepasados».

Por estos motivos, generalmente no deberíamos aprovechar la oportunidad de consumir determinadas categorías de alimentos, sino más bien fijarnos en el bagaje genético de cada persona, la zona geográfica de la que forma parte y las reacciones que tiene que afrontar su cuerpo. lo que consume.

Entonces, ¿es bueno beber leche?

En las últimas décadas, la importancia de consumir leche para garantizar una ingesta óptima de calcio se ha puesto en conocimiento del público cada vez con más frecuencia. Este enfoque no es necesariamente correcto, si tenemos en cuenta que el yogur tiene más calcio que la leche, siendo aún más fácil de digerir. Además, las plantas con hojas verdes, como la col rizada o el forraje, la col rizada, tienen una cantidad similar de calcio y, además, contienen vitamina K. También existe una gran cantidad de calcio en las semillas de sésamo.

El problema es que incluso si la leche contiene mucho calcio, la mayoría de la gente consume leche pasteurizada. No tiene ningún efecto positivo sobre la salud, siendo bastante dañino. Mediante la pasteurización, el calcio de la leche se vuelve menos asimilable. Asimismo, en este proceso se pierde una cantidad importante de vitamina B2 y D, se destruyen las vitaminas A y C, así como fermentos lácticos o enzimas tan beneficiosas para el sistema digestivo. Al destruir las enzimas, la leche se vuelve aún más difícil de digerir, especialmente para el cuerpo adulto, que no produce una cantidad suficiente de lactasa, y las proteínas de la leche (especialmente la caseína) son difíciles de descomponer y a menudo causan reacciones alérgicas en los seres humanos.

A todos estos inconvenientes, se suma el alto contenido de hormonas y antibióticos que se encuentran en la leche en el mercado. Las hormonas presentes en la leche afectan el equilibrio hormonal humano y los antibióticos destruyen la flora microbiana y crean resistencia.

¿Qué consumir en lugar de leche pasteurizada?

  • Para aquellos que quieran consumir leche de vaca, debe ser cruda y orgánica.
  • Come yogur, kéfir o leche batida, preferiblemente orgánica.
  • Consumir preferentemente leche de cabra u oveja sin pasteurizar
  • Consume leche vegetal (existen innumerables variantes de leche vegetal) desde nueces, almendras, semillas, etc.

¿Qué otros alimentos ricos en calcio existen?

  • Verduras frescas con hojas verdes: espinacas, col rizada, nabos, repollo forrajero
  • Granos: frijoles, garbanzos, lentejas
  • Semillas de sésamo y almendras
  • Sardinas
  • Salmón salvaje
  • Bok Choy
  • Brócoli
  • Ruibarbo y quingombó
  • berro

En conclusión, la leche, tal como se comercializa actualmente, pasteurizada y ultrapasteurizada, procedente de animales criados con cereales en lugar de pasto, y tratados permanentemente con hormonas y antibióticos, no puede ser un alimento saludable.