La importancia de la suplementación


La importancia de la suplementación

La gente se enfrenta desde hace tiempo a un dilema: ¿es bueno o no consumir complementos alimenticios, vitaminas y minerales?

Muchos consideran (influenciados por determinadas corrientes mediáticas) que los suplementos no son necesarios o incluso pueden ser perjudiciales y que pueden gozar de buena salud comiendo de forma equilibrada y diversificada. Además, en la práctica constantemente golpeo la siguiente línea: «No tomo vitaminas porque aumento de peso».
A pesar de estos argumentos, existen motivos suficientes para convencernos de que, lamentablemente, en la actualidad, la alimentación no puede satisfacer todas nuestras necesidades nutricionales:

Por qué es necesario consumir complementos alimenticios

  • Las técnicas aplicadas hoy (y en los últimos 30-40 años) en la agricultura comercial han provocado la privación de minerales del suelo, lo que también se refleja en el contenido nutricional de las plantas que crecen en estos suelos. Hoy necesitamos comer ocho naranjas para beneficiarnos del contenido de vitamina C que solo una naranja tenía hace 50 años.
  • Muchas frutas y verduras ahora están modificadas genéticamente para aumentar su resiliencia y mejorar su apariencia, intervenciones que a menudo provocan una disminución en el valor nutricional de estos alimentos (entre otros efectos nocivos que los alimentos modificados genéticamente pueden tener sobre la salud).
  • Debido a la globalización y al comercio altamente desarrollado, los alimentos se transportan ahora a distancias muy largas y se almacenan durante mucho tiempo. Por este motivo, se recolectan antes de la maduración (no alcanzan su máximo potencial nutricional), y con un almacenamiento prolongado pierden importantes cantidades de nutrientes, entre ellos las vitaminas B y C.
  • Procesar, cocinar y conservar los alimentos comercializados reduce su bagaje nutricional. Los métodos de procesamiento, cocción y conservación que se utilizan en la industria alimentaria suelen ser perjudiciales porque reducen el contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes y, a menudo, implican la adición de sustancias nocivas.
  • Dado que el entorno en el que vivimos está cada vez más contaminado (aire, agua y alimentos) nuestro cuerpo necesita mayores cantidades de nutrientes que se utilizan en el proceso normal de desintoxicación, especialmente los denominados antioxidantes.
  • El estilo de vida moderno, en velocidad, se refleja en la forma en que comemos, comemos rápido, masticamos menos y bajo estrés, lo que dificulta la digestión y la absorción adecuada de los nutrientes de los alimentos.
  • El consumo excesivo de drogas sintéticas tiene un efecto perjudicial sobre la salud, especialmente en el tracto digestivo, muchas de las drogas alteran la flora microbiana y por lo tanto interrumpen la digestión y absorción, lo que aumenta el riesgo de deficiencias nutricionales.
  • Existen situaciones claras en las que hay necesidad de suplementos: periodos de embarazo o lactancia, periodos de estrés físico y mental, convalecencia, periodos de crecimiento acelerado de los niños, determinadas condiciones que requieren vitaminas y minerales en dosis más elevadas, práctica de un deporte de rendimiento. etc.
  • Debido a peculiaridades genéticas, algunas personas pueden necesitar mayores cantidades de ciertas vitaminas o minerales, tener un defecto que conduce a un agotamiento más rápido de ciertos nutrientes o, debido a una mayor predisposición genética a ciertas enfermedades, es necesario evitar deficiencias de vitaminas o minerales.
  • Hay muchas vitaminas y nutrientes que tienen un papel terapéutico en diversas enfermedades, como el colesterol alto, la diabetes, la degeneración articular o el cáncer.

Todas estas razones son lo suficientemente importantes como para que cualquiera considere seriamente la suplementación dietética.

Sin embargo, no es bueno tomar ningún suplemento en ningún momento. Consulta con un especialista para saber qué suplementos necesitas, en qué dosis y durante qué período de tiempo, y para evitar interacciones entre ellos y las drogas sintéticas.

También, es importante que los suplementos sean lo más naturales posible, de una fuente segura y no contiene edulcorantes, colorantes y sabores artificiales, conservantes ni rellenos nocivos para la salud.

¡Cuidadoso! Los suplementos dietéticos no deben reemplazar una dieta adecuada y un estilo de vida saludable. Vienen como un suplemento dietético para mejorar y mantener la salud.