Evaluación correcta del peso corporal

Estadísticas recientes muestran que al menos uno de cada tres adultos en el mundo tiene sobrepeso y casi uno de cada diez es obeso. También hay más de 40 millones de niños menores de 5 años que son obesos.

El sobrepeso o la obesidad pueden afectar gravemente a la salud, favoreciendo enfermedades cardiovasculares, diabetes, problemas del sistema muscular y esquelético (artritis, gonartrosis) o ciertos tipos de cáncer (endometrio, mama y colon). Si bien este aspecto es menos conocido, es importante saber que el riesgo de problemas de salud comienza a aumentar ya que la persona tiene un ligero sobrepeso, haciéndolo cada vez más a medida que aumenta de peso.

¿Cómo valoramos correctamente el peso?

La mayoría de las veces, las personas son apreciadas en términos de peso. Índice de masa corporal (IMC). Este índice se calcula por la relación entre el peso (expresado en kg) y el cuadrado de la altura (en metros). El valor normal de este índice se encuentra entre 18,5 y 24,9. Los valores por debajo de este rango representan bajo peso, y aquellos por encima del límite superior sobrepeso – hasta 29,9, respectivamente obesidad – más de 30.

El IMC es útil a la hora de analizar la salud de grandes grupos de población, ya que el índice se correlaciona con la incidencia de marcadores de salud como hipertensión, azúcar en sangre, etc. Sin embargo, el índice de masa corporal no es un indicador perfecto para evaluar la salud. Hay personas consideradas con sobrepeso en términos de IMC, pero metabólicamente sanas, al igual que hay personas con un IMC normal, pero metabólicamente enfermizas.

Por tanto, este índice es útil a la hora de clasificar a la población en términos de peso, pero no es suficiente para determinar el riesgo para la salud a nivel individual, ya que no tiene en cuenta la masa muscular, el porcentaje de grasa corporal o dónde se almacena la grasa. Por lo tanto, el IMC no tiene en cuenta la presencia de grasa visceral, que se almacena profundamente debajo de la piel alrededor de los órganos internos. A diferencia de la grasa subcutánea, que generalmente se deposita alrededor de las caderas y los muslos, la grasa visceral es la que se forma en el área de la cintura y afecta negativamente la salud.

Para evaluar aún más correctamente el riesgo de exceso de peso, se utiliza otro indicador: Circunferencia abdominal. El riesgo de síndrome metabólico ocurre cuando la circunferencia del abdomen es mayor de 102 cm en hombres y 88 cm en mujeres. El síndrome metabólico es la existencia concomitante, junto con la obesidad, de al menos dos de las siguientes condiciones: hipertensión, hiperglucemia, colesterol alto y un nivel alto de triglicéridos. La mayoría de las enfermedades crónicas están asociadas con el síndrome metabólico: enfermedad cardiovascular, diabetes, accidente cerebrovascular, enfermedad renal, esteatosis (hígado graso), Alzheimer, cáncer.

Cómo prevenir enfermedades asociadas a la obesidad

Una receta sencilla para lograr y mantener un peso normal es mantener un equilibrio entre la cantidad de calorías ingeridas y las consumidas. Por lo tanto, el consumo de alimentos y calorías debe ser adecuado a la edad y la actividad (quemaduras).

Aunque se ha demostrado que la obesidad está asociada con una gran cantidad de afecciones, no debemos considerar la pérdida de peso como el único objetivo de reducir el riesgo de enfermedad. Es importante en primer lugar la forma en que se produce la pérdida de peso y, especialmente, la observancia de un estilo de vida saludable, de una dieta correcta, factores que llevarán implícitamente a la pérdida de peso.

Además, el peso que se considera normal al calcular el índice de masa corporal puede no ser garantía de salud y longevidad. Por supuesto, existen otros indicadores que pueden calcular el peso ideal en función de la altura, la edad y la actividad. Sin embargo, el peso ideal difiere para cada organismo, no depende necesariamente de cálculos e indicadores, y se logra cuando la persona tiene un estilo de vida saludable, ejercicio y una dieta adecuada, rica en fibra, vitaminas y alimentos no procesados.

Por tanto, no basta con mirar la pérdida de peso como una solución garantizada para solucionar problemas de salud existentes o potenciales, si no va acompañada de una vida sana. Son muchas las situaciones en las que las personas con sobrepeso intentan a toda costa bajar de peso, adoptando en ocasiones dietas poco equilibradas y poco saludables, que muchas veces pueden resultar peligrosas. Además, concentrar el esfuerzo solo en perder peso convierte este proceso en uno estresante, frustrante y competitivo, en el que la persona en cuestión «pelea» con su propio cuerpo.

Qué debemos hacer para ajustar el peso

Para obtener resultados visibles y duraderos, te recomiendo enfocarte en un estilo de vida saludable y la eliminación de alimentos peligrosos y sobreprocesados, siguiendo principalmente el equilibrio y la nutrición adecuada del cuerpo, no solo la pérdida de peso.
Si, con la misma dieta y estilo de vida, los kilogramos comienzan a acumularse, consulte a un especialista para encontrar cualquier causa oculta: desequilibrios hormonales, inmunológicos o digestivos que impiden la absorción y el metabolismo adecuados.

¡No lo olvide! Un cuerpo bien nutrido, con un adecuado régimen de movimiento – sueño – relajación, tenderá naturalmente a alcanzar su peso ideal.

Para conocer y poner en práctica medidas concretas para equilibrar y reducir peso, únete al grupo de apoyo: Grupo de adelgazamiento natural