Depresión: síntomas y causas ocultos

La depresión es una enfermedad grave y muy común que afecta a todos los sectores de la población, incluidos los niños. Se estima que, a nivel mundial, más de 300 millones de personas padecen esta afección. El número de casos ha aumentado en las últimas décadas, en medio de cambios en el estilo de vida y la dieta, aumento de los niveles de estrés y exposición a diversos estímulos.

Toda persona tiene, a lo largo de su vida, períodos en los que se siente menos feliz o incluso triste, le falta energía y ganas de vivir. Estos episodios pueden parecer depresión, pero la mayoría de las veces son solo un estado de depresión temporal. La depresión es más que los cambios de humor transitorios o las reacciones emocionales a corto plazo que experimentamos cuando nos exponemos a desafíos diarios.

Los síntomas de la depresión

  • sintiéndome impotente y desesperanzado
  • pesimismo y la creencia de que las cosas no mejorarán
  • pérdida de interés en las actividades regulares (pasatiempos, citas, sexo) e incapacidad para sentir alegría
  • cambios en el apetito y el peso corporal: aumento o disminución significativa de peso en un período corto
  • cambios en el sueño: insomnio o sueño excesivo
  • nervios o irritabilidad: sensación de agitación, inquietud o violencia, disminución de la tolerancia y pérdida de la paciencia
  • disminución de energía: sentirse cansado, agotado y tener dificultad para realizar ciertas tareas
  • Siento una autocrítica exacerbada y fuertes sentimientos de culpa o devaluación hacia mí mismo.
  • Comportamiento de riesgo: uso de drogas, juegos de azar, conducción peligrosa, deportes extremos.
  • Problemas de concentración: mantener la concentración, tomar decisiones o recordar cosas.
  • dolor inexplicable – dolor de cabeza, dolor de espalda, músculo o estómago o náuseas

Factores que contribuyen al inicio de la depresión.

Por lo general, la depresión es el resultado de una combinación de varios factores sociales, psicológicos y biológicos. Las personas que atraviesan eventos desafortunados como el desempleo, la pérdida de un ser querido u otros traumas psicológicos, tienen más probabilidades de desarrollar depresión. La depresión y la salud física están entrelazadas: la depresión puede desencadenar síntomas físicos y, a su vez, puede ser causada por problemas de salud.

Además de los factores habituales, son muchas las situaciones en las que determinados desequilibrios o condiciones menos visibles pueden ser la base de la aparición de la depresión.

Causas ocultas de la depresión

Una dieta malsana

Desafortunadamente, la gente no comprende realmente el extraordinario impacto que tiene la comida consumida en su estado mental. El consumo de alimentos procesados, azúcar, aceites hidrogenados, exceso de productos de panadería (incluidos snacks como galletas saladas, pretzels, galletas), provoca la instalación de una enfermedad inflamatoria crónica que provoca desequilibrios tanto en el cuerpo y los órganos como en el cerebro. Además, una mala alimentación provoca una deficiencia de vitaminas y minerales con un papel fundamental en el equilibrio emocional.

Hipotiroidismo

A menudo, una afección tiroidea no diagnosticada, ya sea tiroides hipoactiva o tiroiditis de Hashimoto, puede causar síntomas de fatiga, apatía y depresión. Debido a que los médicos de familia o los especialistas no siempre requieren el análisis de los marcadores de la tiroides, estos trastornos pueden pasar desapercibidos. Si sufre de tristeza o ansiedad, solicite una serie de pruebas de tiroides para descartar un posible desequilibrio.

Disbiosis y permeabilidad intestinal

En el caso de desequilibrio de la flora microbiana, ya no se asegura el funcionamiento eficiente del intestino, el sistema inmunológico y la secreción de hormonas y neurotransmisores que afectan el equilibrio emocional y el estado de ánimo.
El daño al tejido que recubre la pared del intestino delgado permite el paso de partículas más grandes de lo normal, llegando así al torrente sanguíneo diversos alimentos que provocan hinchazón, alergias y en ocasiones alteración del estado de ánimo.

Trastornos del sueño

Además de la conocida situación en la que un estado de malestar o depresión te impide dormir, los estudios han demostrado que existe un vínculo inverso: la falta de sueño puede afectar el correcto funcionamiento del cerebro, creando un desequilibrio emocional. ¡Preste mucha atención a la cantidad y calidad de su sueño!

Un nivel bajo de vitamina D.

Además de su importante papel en la inmunidad, la vitamina D es fundamental para mantener el buen humor. A medida que la exposición al sol disminuye, asegúrese de tener un nivel óptimo de vitamina D. Mida su nivel mediante análisis de sangre y tome suplementos cuando no esté al sol.

Medidas para prevenir la depresión.

  • Adoptar una dieta saludable, rica en nutrientes y pobre en alimentos procesados.
  • Duerma lo suficiente: un adulto necesita al menos 7-7,5 horas de sueño por noche.
  • hacer ejercicio a diario o practicar un deporte
  • relajarse con la mayor frecuencia posible: un pasatiempo, salir con amigos o meditar son algunos métodos
  • detectar desequilibrios hormonales o nutricionales a tiempo mediante análisis específicos y complementar la dieta con vitaminas y minerales


A menudo, incluso si reciben medicación, los que sufren de depresión no se recuperan bien.
Esto puede deberse al hecho de que no se detecta la causa real de su enfermedad. En algunas situaciones, la depresión puede ser causada por alergias o intolerancias alimentarias o un estado de toxicidad (como metales pesados). Además, para que un tratamiento dé los máximos resultados, a menudo es necesario combinar el asesoramiento psicológico y la terapia cognitivo-conductual.

Para tratar adecuadamente cualquier forma de depresión, es importante encontrar la causa adecuada, a través de pruebas específicas que detecten la deficiencia de vitaminas y la adopción de una dieta de eliminación, para detectar posibles intolerancias o alergias alimentarias.

Pero antes de tratarlo, ¡no olvide prevenir esta afección extremadamente grave!