Cómo cuidarse

Al estar en el torbellino y la rutina diaria de la vida, pasamos nuestro tiempo trabajando (a menudo en exceso), comprando, haciendo manualidades, cocinando y arreglando, o cuidando de otras personas (especialmente si somos padres).

Piénsalo: ¿Cuándo fue la última vez que te diste un momento de mimo y cuidado personal? Y con eso no me refiero a un plato de chocolate, una cerveza o un cuenco de helado servido frente al televisor :), sino ese tipo de mimos que produce efectos positivos en el cuerpo y la mente, siendo al mismo tiempo un hábito saludable.

En estos tiempos, cuando la vida transcurre a un ritmo vertiginoso y el tiempo parece ser un lujo, las personas muchas veces se olvidan de tomarse un descanso, cuidar de su propia persona y simplemente vivir momentos de relajación, sin quedar atrapados en la trampa del tiempo. entre dos actividades ya programadas o en espera.

A medida que aumenta el nivel de estrés, los factores nocivos a los que estamos expuestos son cada vez más, la alimentación empeora y la calidad del sueño deja mucho que desear, es imperativo entender que, en estas condiciones, nuestro físico y la salud mental está en peligro.

Además de las medidas a largo plazo para mejorar la nutrición, el descanso y combatir el estrés, es muy importante no olvidar hacer de vez en cuando una buena acción con nuestro propio cuerpo.

Esto es lo que puede hacer concretamente cuando quiera cuidarse a sí mismo:

  1. Lea un libro inspirador: romperá con su rutina diaria y aprenderá cosas nuevas que le traerán mejoras en las relaciones, la salud, la vida espiritual o profesional.
  2. Tome un baño tibio con aceites o sales relajantes.
  3. Escuche música edificante o inspiradora
  4. Duerma durante el día: un sueño breve durante el día es un verdadero placer para la mente y el cuerpo.
  5. Regálese una sesión de masaje: ya sea que recurra a una persona cercana o a un profesional, el masaje definitivamente tendrá efectos positivos en su condición física y mental.
  6. Pasa tiempo y ríete con amigos.
  7. Dé un paseo: en la naturaleza o en la ciudad, el paseo es una oportunidad para el movimiento del cuerpo, la relajación de la mente y la meditación para el espíritu.
  8. Exprese su gratitud por las cosas buenas de su vida; al convertir esta práctica en un hábito diario, seguramente verá la vida bajo una luz diferente.