Los frutos secos son así llamados porque todos tienen una característica en común: en su composición natural (sin actividad humana manipulando) tienen menos de un 50% de agua. Son alimentos muy energéticos, ricos en grasas, en proteínas, así como en oligoelementos. Según el tipo de fruto seco, también pueden aportar buenas cantidades de vitaminas (sobre todo del grupo B) o ácidos grasos omega 3 (poliinsaturados).
Una dieta rica en Frutos Secos es muy benéfica para nuestro organismo, evita la aparición de enfermedades intestinales, brindan vitamina E y B, fósforo, potasio, cobre, hierro y selenio, evitando en la persona enfermedades degenerativas como por ejemplo el cáncer.
Almendras, anacardos, avellanas, cacahuetes (denominado en algunos países latinoamericanos como Maní), nueces, pistaches, semillas de Girasol, semillas de sésamo, piñones, castañas, semillas de calabaza, frutas desecadas como orejones de algunas frutas, dátiles e higos secos, entre otros.
Algunos frutos secos pueden producir alergias, por lo que se sugiere que no se consuman si se tienen reacciones secundarias como lo son: Dolor de vientre, diarrea, cambio en la voz, cosquilleo en el paladar o garganta, cambio en la voz o nauseas. Los Frutos Secos, Energéticos y Saludables
El Hijo del Samurai. Hoy era un día feliz para Kan, hoy cumplía 12 años y su padre había prometido concederle el mayor de los tesoros. Una espada de Samurai. Naturalmente no sería una espada de doble diamante como la de su padre, sería una sencilla espada katana. Lo demás habría de ganárselo por si mismo.
Cuando el cansancio y el dolor se apoderan de tus pies, y sientes que ya no puedes dar ni un solo paso, es momento de que los apapaches con un rico masaje. No debemos olvidar que nuestros pies sostienen el peso del cuerpo la mayor parte del día, por lo que te recomendamos hacer lo siguiente:
Estilo de vida es la capacidad de vivir sanos y seguros, con lo que cada quien tiene a su disposición, ya que día con día construimos o destruimos la posibilidad de estar bien, es por esto que necesitamos desarrollar hábitos o habilidades para mejorar nuestra calidad de vida para obtener salud física, mental y espiritual.